Monumento al Rey Mindaugas
El monumento al rey Mindaugas — primer y único rey coronado de Lituania y fundador del Estado lituano — se alza en un agradable parque junto al Museo Nacional, a pocos pasos de la Plaza de la Catedral.

- ✓Homenaje al rey Mindaugas, el único rey coronado en la historia de Lituania
- ✓Un punto de referencia fotográfico inmejorable con la Torre Gediminas de fondo
- ✓Ubicado en un agradable parque junto al Museo Nacional de Lituania
- ✓Bancos y zonas verdes para descansar entre las visitas del Casco Antiguo
- ✓El uso improvisado de la base como tobogán infantil le da un ambiente animado y familiar
Qué vas a ver
Este monumento rinde homenaje al rey Mindaugas, primer Gran Duque y único rey coronado de Lituania, considerado ampliamente el fundador del Estado lituano. Su coronación, el 6 de julio de 1253, se conmemora hoy como el Día de la Estatalidad (Día del Rey Mindaugas), festivo nacional en todo el país. La figura de bronce sedente fue inaugurada frente al Museo Nacional de Lituania en 2003, con motivo del 750 aniversario de aquella coronación.
Es una parada rápida más que una atracción de pago — un hito urbano clave en un parque agradable, con bancos y zonas verdes para un descanso tranquilo. Un detalle entrañable e imprevisto: el plano inclinado y pulido de la base del monumento se ha convertido en un tobogán muy popular entre los niños, lo que añade un ambiente sorprendentemente animado a un enclave histórico que de otro modo sería solemne.
- Tipo
- monumento público / escultura (rey Mindaugas, inaugurado en 2003)
- Visita gratuita a cualquier hora; bancos y entorno ajardinado
Visita y alrededores
Los fotógrafos adoran este enclave por su línea de visión: colócate bien y podrás encuadrar al rey con la Torre Gediminas alzándose tras él en la Colina del Castillo. Es una combinación natural con la Plaza de la Catedral y el castillo, a apenas un par de minutos a pie, por lo que encaja perfectamente en cualquier recorrido por el Casco Antiguo.
Desde aquí, un breve paseo lleva al Palacio de los Grandes Duques y a la ribera del río; el monumento al Gran Duque Gediminas en la Plaza de la Catedral es un complemento muy apropiado dentro de la historia fundacional de la ciudad.


